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Se avecina tormenta solar


La noticia estaba confirmada: durante el mes de Marzo del 2006 se comprobaba que el Mínimo Solar había llegado. Las manchas solares habian desaparecido. No se detectaron llamaradas solares, el Sol se encontraba tranquilo. Como la calma antes de la tormenta…

A finales de ese mes, un grupo de investigadores anunció que una tormenta estaba en camino, la más intensa durante un mínimo solar en cincuenta años. La predicción fue hecha por el equipo dirigido por Mausumi Dikpati del Centro Nacional de Investigaciones Atmosféricas (National Center for Atmospheric Research ó NCAR). “El siguiente ciclo solar será de un 30 a un 50% más intenso que el anterior”, dice la misma. Y si todos estos datos son correctos, se prevé que en los próximos años se produzca un estallido de actividad solar apenas menor que el del histórico máximo solar de 1958.


El de 1958 fue un fenómeno de máximo solar, también llamado solarmax. La era espacial apenas comenzaba: el satélite Sputnik fue lanzado en octubre de 1957 y el Explorer 1 (primer satélite estadounidense) en enero de 1958. En aquellos años no se podía saber si una tormenta solar se avecinaba viendo las barritas de intensidad de señal de un teléfono móvil. Aun así, la gente sabía que algo grande estaba pasando porque las luces del norte se habían visto ya tres veces en México. Hoy en día, un máximo solar de intensidad similar tendría un efecto notable, e incluso destructivos en teléfonos móviles, aparatos de GPS, dispositivos Wi-Fi, satélites climatológicos y en muchas otras tecnologías modernas.

La predicción de Dikpati es sin precedentes. En los casi dos siglos desde que se descubrió el ciclo solar de 11 años, los científicos han luchado por predecir la intensidad de los máximos futuros, y han fallado. Los máximos solares pueden ser intensos como el de 1958, o apenas detectables como el de 1805, sin obedecer a patrón alguno.

La clave del misterio, como se dio cuenta Dikpati hace varios años, es el Cinturón de Transporte del Sol.

Tenemos algo similar aquí en la Tierra: el Gran Cinturón de Transporte Oceánico, popularizado por la película El Día Después de Mañana (The Day After Tomorrow). Es una red de corrientes que llevan agua y calor de océano a océano —vea el diagrama abajo. En la película, el Cinturón de Transporte se detiene y esto ocasiona un caos en el clima terrestre.

El “Gran Cinturón de Transporte Oceánico” de la Tierra

El cinturón de transporte del Sol es una corriente, no de agua, sino de gas que conduce electricidad. Este fluye en un bucle que va del ecuador solar a los polos y de regreso. Tal y como el Gran Cinturón de Transporte Oceánico controla el clima de la Tierra, el cinturón solar controla el clima de nuestra estrella. Específicamente, controla el ciclo de manchas solares.

El físico solar David Hathaway del Centro Nacional de Tecnología y Ciencias del Espacio (National Space Science & Technology Center ó NSSTC) explica: “Primero, hay que tener en cuenta que las manchas solares —son nudos enredados de magnetismo generados por el dínamo interno del Sol. Una mancha solar típica dura apenas unas cuantas semanas. Luego decae, dejando detrás de sí un “cadáver” de campos magnéticos débiles”.


“La parte superior del cinturón de transporte (ilustración de arriba) roza la superficie del Sol, barriendo los campos magnéticos de manchas solares pasadas. Los “cadáveres” son arrastrados hacia los polos y a una profundidad de 200.000 kilómetros donde el dínamo magnético del Sol puede amplificarlos. Entonces los cadáveres (nudos magnéticos) son reencarnados (amplificados), se vuelven boyantes y salen a flote en la superficie”. De esta manera se crean nuevas manchas solares y más intensas.

Todo esto sucede con una gran lentitud. “Se requieren cerca de 40 años para que el cinturón complete un bucle”, dice Hathaway. La velocidad varía “entre un paso lento de 50 años a un paso rápido de 30 años”.

Cuando el cinturón se vuelve “rápido”, significa que muchos de los campos magnéticos están siendo barridos, y que el futuro ciclo solar será intenso. Esta es la base de las predicciones climatológicas solares: “el cinturón se estaba acelerando en el ciclo de 1986 a 1996″, dice Hathaway, “los campos magnéticos que fueron barridos entonces, reaparecerán ahora como grandes manchas solares en el período actual de 2010 a 2021″.

Como la mayoría de los expertos en su campo, Hathaway tiene confianza en el modelo del cinturón de transporte y está de acuerdo con Dikpati en que el siguiente máximo solar será de una intensidad sin precedentes. Pero está en desacuerdo en un punto. La predicción de Dikpati sitúa al máximo solar en el año 2012. Hathaway cree que llegará antes, para fianales del 2010 a principios del 2011.

“La historia muestra que los ciclos de manchas solares grandes se intensifican más rápido que los de manchas pequeñas”, dice. “Las primeras manchas del próximo ciclo se confirmaron durante el 2006 , y un máximo solar que llegará alrededor del 2010 ó 2011″.

¿Quién está en lo correcto? Solo el tiempo lo dirá. La cuestión es que sólo tendremos que esperar algunos meses o un par de años. Pero de cualquier manera, una gran tormenta se avecina.

1 comentarios:

Daniela V. dijo...

Son noticias que hay que tener muy en serio,una vez màs pienso que falta poco para la fin del mundo,ya que estamos viviendo los ùltimos tiempos segun la biblia.Daniela V.