23:45

La primera vez que la vi


Llevaba falda de tablas gris, camisa y calcetines blancos.
La primera vez que la vi. Era Septiembre e íbamos en un vagón de metro con mucho calor. Nos paramos en mitad del túnel y se encendieron las luces de emergencia.
Vestía como yo, la primera vez que la vi.
Me miró y sin miedo, con decisión, se me acercó.
-¿Vas a mi mismo colegio verdad? Yo soy nueva este curso.
-Si, a ver si podemos salir pronto de aquí, acabo de ver al maquinista con una linterna que se ha ido por la vía.
-Nos ha dejado a todos aquí tirados.

Un par de días después volvimos a coincidir.

-Eres la chica del vagón.
-Si, ¿dónde vives?
-…Aquí cerca.
-Yo vivo en la misma calle.

Nos seguimos encontrando aunque las primeras veces me daba algo de vergüenza.
Tenía catorce años, la primera vez que la vi.
Diez años después nos seguimos viendo aquí, en el mismo túnel, la misma estación dónde nos quedamos atrapadas.
Puede que los años distorsionen un poco los detalles concretos, pero siempre recordaré la inteligencia y el humor que derrochaba…la primera vez que la vi.
He escrito esto porque el quince del mes que viene es su cumpleaños y porque abrí un libro cuya primera frase era: “La primera vez que le vi”.
No se qué clase de poder puede tener una sola frase, pero a mí esta me ha hecho correr en busca de boli y papel.
(Inspirado por Leviatán de Auster, página 22)

9 comentarios:

ROSA ALONSO dijo...

Pues yo la primera vez que le vi pensé... y este tío qué mira?
Luego pensé, anda pero si me mira a mí!

Y luego hablamos y hablamos y hablamos y ... hoy vivimos juntos!

Fanático dijo...

Auster inspira como él sólo. Si escribo, es por él. Así que ya tenéis a quien echar la culpa

Fancinito dijo...

A mí me vieron, me miraron, me estudiaron de arriba abajo, mis facciones, mis gestos, mis acciones... Y, cuando descodificaron mis intenciones, me despreciaron al son de tímidas risas y, con una mueca torcida en papel de sonrisa condescendiente, dije en voz alta: "Estáis equivocados, pero habéis pensado bien".
No los he vuelto a ver... pero me vigilan y me esperan cada noche al cerrar los ojos.

Chasky dijo...

He leído un par de libros de Auster pero este en concreto no y yo soy de los que todo lo que cae en mis manos lo leo, en este caso una referencia a un libro y me lo voy a leer, ale, supongo que estará bien, ¿no?

Fanático dijo...

A mi me encantó. También leí La Noche del oráculo. También me gustó.

yaves dijo...

rosa:las vueltas que da la vida jeje
fanático:me alegro de que auster te inspire, gracias por recomendarlo
fancinito:deduzco que hablas de tus fantasmas, todos tenemos los nuestros que nos vigilan al cerrar los ojos
chasky: leetelo, esta muy bien de momento me está gustando mucho
bessos

ana dijo...

Gracias Kris, yo no hubiera sido capaz de describir mejor la primera vez que nos vimos. Desde luego, el mejor y más original regalo que me han hecho... eso si.. un poco adelantado.
Me encanta, gracias.

Mara dijo...

A mi tb me dan impulsos de inspiración así yaves, aunque pocas veces me atrevo a publicar... de las únicas, el tango para tres (título de un cuento de benedetti) y tampoco fue gran cosa!
Besos guapa! Mu chulo que ta quedao

yaves dijo...

ana: me alegro de que te haya gustado y de que lo describiera bien..
mara: pues atrevete a publicarlo, que seguro qnos perdemos cosas muy buenas.
bessos