23:42

Sin Costumbres


Se vestía para la última fiesta del siglo, se abrochó la camisa azul frente al espejo, Manuel se preguntaba qué motivo
tenía para asistir. Preguntó al reflejo de su espejo ¿y ahora qué? ¿qué voy a hacer con mi vida? pero solo recibió la
muda respuesta de todos los espejos y todas las almohadas.
Las personas con las cuales asistiría nunca habían sido sus amigos, solo uno, pero ya no era así ¿y qué importaba?
Cogió las llaves y salió a la calle, no importa nada, no tengo nada que hacer allí pero ¿quién se va a quedar la última
noche del milenio en casa?
Decenas de cuerpos bailando rítmos sin sentido, eran borrones de colores a su alrededor, se apoyó en la barra y pidió
algo para según él despejar la mente, en poco tiempo tenía a una chica sonriente colgada de su brazo.
Sabía lo que quería y no le importaba; solo eres una cara vacía- se decía- tú única preocupación es presumir mañana
frente a tus amigas de cómo ligaste, no te ha importado restregarte antes ante tres que ni siquiera te han mirado,
conmigo no vas a tener suerte.
Intentas sacar conversación con una estúpida sonrisa, no voy a ensuciar mi boca en ti.
Siguió manteniendo conversaciones sin sentido con aquella chica y otra más que se le acercó porque al fin y al cabo
no tenía nada que hacer. Habían pasado un par de horas y sus supuestos acompañantes seguían cumpliendo su tarea
de ignorarle a rajatabla, pero no nos engañemos, en realidad se ignoraban todos entre sí.
Nadie era amigo de nadie, era una reunión sin sentido.
Se preguntó si no hubiera sido más entretenido perder su tiempo en casa durmiendo, pero en su casa no había vida,
allí no iba a aprender nada.
Siguió amontonando polvo y copas en la barra, se preguntaba si en alguna de ellas habría una respuesta escondida en
el fondo, cada vez todo era más confuso.
Con el tiempo solo acabaría recordando formas, esa noche fue borrada en su memoria, ni siquiera sabe cómo llegó a casa.
Hoy en día Manuel solo tiene claro que esa última noche del siglo fue la que decidió que rompiera con todo y se convirtiera en
un ser sin costumbres.
Costumbres perdidas que se convirtieron en otras, caras que se convirtieron en otras.
Puede que vuelva a encontrarse algún día, quizá mañana, en otra encrucijada, pero hoy, él sonríe, sabe que tiene el valor de acabar
con toda su rutina y empezar de cero si así lo quisiera.

6 comentarios:

Fanático dijo...

A Manuel le pasa lo mismo q a mi muchas noches. Al final hago lo mismo de siempre. Por cierto, odio las nocheviejas

Fanático dijo...

Ala cuantos enlaces tienes ahora. TEndrás que postear sobre cada uno de ellos o que? :)
besos

fauston dijo...

uy! si es verdad, esta mi enlace, que bien

yaves dijo...

Holass, sep fanático se lo que dices quita a Manuel y me pones a mí y esa es mi nochevieja de fin de siglo.. Es buena idea sobre postear sobre los enlances, seguramente lo haré pero hare solo un post general de todos seguramente..sep fauston esta tu enlace jeje asi puedo entrar más fácilmente.
bessos

Eisenheim dijo...

ooooh, tb esta el mioXD

puta mierda nochevieja, o vas a una casa con amigos a hacer ahi en plan botellon, o nada

tu amiga Hele dijo...

vaya nena, es cierto. Hay cosas ke parecen vacias, tenemos ke llenarlas de sentido. Salir con verdaderos amigos a hacer lo ke verdaderametne uno kiere, para comparir, hablar, disfrutar, sentir...todo eso nena, todo eso, es lo ke hacemos nosotras, lo sabe. Aunke no tantas veces como kisieramos. Gracias nena, por estar cerkita aunke no nos veamos siempre. Kisses. :)